#
13
0
165

San Agustín vuelve a la parroquia de Alfondeguilla

La talla de San Agustín vuelve a estar en la parroquia de Alfondeguilla. El sábado 11 de noviembre, coincidiendo con las fiestas patronales, se entronizó a San Agustín en el nuevo altar que la parroquia ha realizado para ubicar al que fue patrón de los antiguos poblados de Castro.

Después de la misa, el alcalde de Alfondeguilla, Salvador Ventura, acompañado por Padre Jaime Arenós, entronizó al santo y a continuación se presentaron los trabajos de restauración hechos por la Diputación de Castelló.

Para finalizar, el historiador Leopoldo Peñarroja hizo una pequeña disertació sobre la historia de San Agustín en el municipio de Alfondeguilla.

El vicepresidente primero de la Diputación y diputado de Cultura, Vicent Sales, ha presentado en la parroquia de San Bartolomé de Alfondeguilla la talla escultórica de San Agustín restaurada en el Servicio de Restauración de la Diputación. De origen en el siglo XVIII y de autor desconocido, esta escultura policromada presentaba un importante estado de deterioro antes de ingresar en los talleres de la Diputación.

“Es muy gratificante comprobar el profesional trabajo de todo el personal del Servicio de Restauración que con una minuciosidad y dedicación extraordinaria recupera este patrimonio que tan orgullosos nos hace sentir de ser de nuestros pueblos y de nuestra provincia. Recuperar patrimonio histórico de Castellón es sumar oportunidades a nuestros pueblos, es incorporar recursos a nuestro relato de historia, de presente y de futuro, y por eso hoy es un orgullo poder estar aquí con los vecinos de Alfondeguilla apreciando su San Agustín restaurado que recuperan con su mejor aspecto”, ha indicado el vicepresidente en la Parroquia de San Bartolomé del municipio.

Talla de San Agustín

Aunque actualmente se desconoce el nombre del santo obispo al que representaba en sus orígenes, ya que ha perdido sus atributos, actualmente la talla es venerada en Alfondeguilla como San Agustín. 

La talla esta decorada con dorados al agua con oro fino y bruñida con incisiones y presenta decoraciones florales a pincel acompañados también de oro fino, según los gustos decorativos de mediados del siglo XVIII.

La obra presentaba un elevado número de deterioros, como suciedad y un fuerte amarilleamiento causado por la oxidación de una gruesa capa de barniz que prácticamente hacia inapreciable las decoraciones de la vestimenta. También presentaba un elevado número de repintes y añadidos recientes que deformaban ciertas partes de la obra y un severo ataque de carcoma.

 

Gracias a la intervención de la Diputación se han recuperado partes decorativas que estaban bajo los repintes y se han corregido las deformaciones producidas por antiguas intervenciones. En definitiva, la escultura ha recuperado su luminosidad y cromatismo, pudiéndose apreciar mejor los detalles, especialmente en la decoración original de la peana, que permanecía oculta bajo un repinte negro.